Inteligencia Artificial México 

Las nuevas reglas del reskilling: lo que la IA significa para el futuro del trabajo

Febrero de 2026 — El reporte Future of Jobs 2025 del Foro Económico Mundial identifica la creatividad como una de las principales habilidades que los empleadores dicen necesitar con mayor urgencia en los próximos años. Este hallazgo puede resultar sorprendente si se considera el alcance de la IA. Actualmente, la tecnología ya puede escribir códigos, crear contenidos, diseñar estrategias y producir resultados que rivalizan con el trabajo de las personas más talentosas.

Teniendo esto en cuenta, ¿qué papel nos queda a los seres humanos en el proceso creativo? ¿cómo deberían las organizaciones pensar el futuro del trabajo creativo?

Los líderes de TI y de negocio deben abordar estas preguntas mientras construyen fuerzas laborales capaces de prosperar junto a una adopción acelerada de la IA. Las respuestas están en comprender la diferencia entre la creatividad humana y la creatividad de la IA, cómo se complementan entre sí y cómo las organizaciones pueden optimizar la cocreación entre humanos e IA para convertirla en una ventaja competitiva.

Definiendo la creatividad

En su esencia, la creatividad consiste en producir algo que sea a la vez novedoso y valioso, independientemente del dominio. Puede dar lugar a un avance tecnológico, a un nuevo diseño de producto, a una campaña de marketing convincente o a una obra de arte impactante.

“No tienes que ser artista para ser creativo. Científicos, tecnólogos, ingenieros y matemáticos pueden ser tan creativos como poetas, escultores y pintores. En el departamento de TI, la creatividad puede expresarse al automatizar un proceso para eliminar tareas manuales tediosas, resolver un problema complejo bajo un cronograma y presupuesto ajustados, mejorar la experiencia de usuario para aumentar la productividad, entre muchas otras actividades, ya que la creatividad es una habilidad que puede desarrollarse, no un rasgo con el que alguien nace”, menciona Malini Christina Raj, Directora de AI Labs para Latinoamérica en ManageEngine, Zoho Corp.

Creatividad humana vs. IA

La IA demuestra formas de creatividad. Los modelos de lenguaje de gran escala (LLM) pueden generar resultados que sorprenden incluso a expertos, desde avances científicos inesperados que difuminan la línea entre lo humano y lo artificial.

Sin embargo, los mecanismos creativos son distintos. Los humanos aportan contexto, experiencias y emoción al trabajo creativo; pueden conectar ideas entre distintos dominios, empatizar con necesidades y deseos no expresados, interpretar significados y emitir juicios éticos desde perspectivas únicas. La creatividad de la IA, por su parte, se calcula mediante algoritmos y capacidad de procesamiento. La IA aprende patrones a partir de datos de entrenamiento para generar nuevos resultados.

Todo el significado y toda la creatividad que se perciben en los resultados de la IA son, en última instancia, significado humano y creatividad humana; la inteligencia artificial es, en el síntesis, inteligencia humana.

Colaboración creativa con IA

Trabajar con éxito en proyectos creativos junto a la IA generativa implica aprovechar tanto sus fortalezas como las nuestras. Mientras la IA procesa grandes volúmenes de datos, identifica patrones y genera combinaciones novedosas, los humanos aportan la visión creativa, aseguran la resonancia cultural y emocional, realizan saltos intuitivos y conexiones, y evalúan y refinan los resultados generados por la IA.

Según expertos de ManageEngine, así es como se puede dividir y conquistar la creatividad junto a la IA:

  • Generación de ideas: usar la IA para hacer lluvias de ideas rápidamente y explorar propuestas que quizá no considerarías.
  • Borradores creativos: dejar que la IA se encargue de los primeros borradores de diseños, contenidos o propuestas, liberando tiempo para refinar y mejorar.
  • Bucles de retroalimentación: permitir que la IA analice el trabajo creativo y ofrezca sugerencias para iterar más rápido. Aportar retroalimentación humana para que la IA mejore sus resultados con el tiempo.
  • Desarrollo de habilidades: usar la IA para aprender técnicas de escritura creativa, diseño o programación.

Por otro lado, la creatividad también puede mejorarse y cultivarse a través del esfuerzo. Estas son algunas competencias que las personas pueden desarrollar para potenciarla:

  • Registrar nuevas ideas cuando surjan: las inspiraciones pueden convertirse en soluciones creativas o innovaciones. Cuadernos o grabadoras de voz ayudan a anotarlas de inmediato. Lo clave es contar con un sistema confiable para no perder ninguna idea, sin importar su valor inicial percibido.
  • Asumir riesgos: los desafíos implican empujar límites y no temer equivocarse o fracasar al perseguir nuevas ideas. Esta competencia invita a abrazar la incertidumbre y reinterpretar los retos como oportunidades de aprendizaje y crecimiento.
  • Exponerse a ideas, culturas y disciplinas diversas: leer ampliamente, explorar nuevos hobbies, viajar e interactuar con personas de distintos contextos potencia la inspiración creativa.

Al enfocarse en estos aspectos, individuos y organizaciones pueden fortalecer de manera sistemática sus capacidades creativas, dando lugar a soluciones más innovadoras y a un enfoque más dinámico para la resolución de problemas.

Creando el futuro híbrido

El auge de la IA generativa no reduce la necesidad de las contribuciones humanas en los esfuerzos creativos; por el contrario, la amplifica. Las máquinas pueden generar, pero solo los humanos pueden juzgar, contextualizar y otorgar significado. Para los líderes de TI y de negocio, el futuro del trabajo creativo implica cultivar la creatividad humana dentro de la organización y diseñar procesos que permitan dividir y conquistar el trabajo creativo, asegurando que tanto las personas como los sistemas de IA hagan aquello en lo que son mejores.

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